Sandra Palacios, conocida como Sandra Bree, es una escritora de novela romántica que toca casi todos los palos del género romántico. Creo que le falta alguna historia de amor entre un alga y una extraterrestre. Ya le estoy dando idea para que se lo plantee.
Tiene una larga lista de novelas publicadas a su espalda, en este caso, a su mano, porque tengo entendido que hace los borradores a mano para después escribirlas en el ordenador. Sí, cada maestro tiene su librillo, o como dice el dicho: «más sabe el loco en su casa, que el cuerdo en ajena».
Sandra es una mujer maravillosa y muy cariñosa, que tengo el placer de conocer virtualmente. Me encantaría poder conocerla en persona, sé que lo pasaríamos de escándalo (¿por qué no bailar esa canción tan famosa de Raphael?). Aunque un pajarito me ha dicho que es sus tiempos mozos, era una heavy con los pelos escaldados, gusto musical que comparto con ella.
Tengo que decir que, gracias a ella junto con otras escritoras de Las Ebrias, la pandemia dichosa se nos hizo más amena y divertida a sus seguidoras. ¡Qué buenos ratos echábamos! Y lo echamos, porque mantenemos un contacto estrecho aun pasado estos años tan devastadores que nos dejó el maldito Covid.
Dejemos las penas, porque Sandra es muy divertida y dicharachera. Seguro que nos hará reír en alguna de sus respuestas. Vamos allá, las 15 preguntas:
1. ¿Qué te inspiró a comenzar a escribir novelas románticas?
Llevo escribiendo desde que era muy jovencita. La verdad es que no estoy muy segura, porque han pasado muchos años, pero creo que cuando terminé de leer mi primera o segunda novela de este género, fue que me entraron ganas de continuarla, y de seguir sabiendo más cosas de los protas, porque no quería que las novelas terminaran nunca. Decidí escribir mis propias historias.
2. ¿Cómo describirías tu estilo de escritura y en qué se diferencia de otros autores del género romántico?
Mi forma de escribir varía en según qué tipos de novelas, aunque en todas pretendo que sea una lectura ágil, con toques divertidos. Confieso que cuando es de romance histórico, me pongo algo más sería, porque quiero adaptar el vocabulario a la época y, aparte de que me gusta documentarme, me chifla buscar sinónimos que no suenen tan modernos para no meter la pata. Sin embargo, si la novela es actual (que casi siempre suelen tener bastante comedia) me dejo llevar mucho más. Ahí saco mi lado más espontáneo: me gusta meter bromas, comentarios irónicos, diálogos con chispa y situaciones un poco caóticas. Tengo menos cuidado a la hora de expresarme, voy más a lo loco y disfruto muchísimo dejando que los personajes se piquen, se rían y se metan en líos. (Ahora es hoy pensando en Chus y vino. Ja, ja, ja). Creo que ahí se nota mucho mi personalidad y lo bien que lo paso escribiendo.
3. ¿Qué elementos consideras esenciales para crear una historia de amor que conecte con los lectores?
Sobre todo, tiene que existir una emoción real. Puedes tener un duque irresistible, una mansión enorme y vestidos con más capas que una cebolla, pero si los personajes no sienten de verdad, el lector lo nota. A mí me gustan las historias donde los protagonistas se desafían, se hacen reír, se desesperan un poco y, aun así, terminan encontrando un lugar seguro el uno en el otro. Y también creo que es importante que haya tensión, secretos y algún momento en el que el lector quiera entrar en la novela para zarandear a alguien.
4. ¿Puedes compartir algún ritual o hábito de escritura que sigas cuando estás trabajando en una nueva novela? Alguna velita aromática, un buen café o un lugar favorito. Ya sabes…
Ojalá pudiera decir que escribo en una cabaña preciosa mientras llueve y suena música, pero la realidad es mucho menos cinematográfica. Yo escribo donde me deje la vida: en la cocina, en el sofá, en una sala de espera o donde pille un bolígrafo cerca.
Eso sí, tengo una peligrosa adicción a los cuadernos. Cuando necesito concentrarme suelo poner música instrumental, porque si tiene letra termino imaginando escenas nuevas y mis personajes se revolucionan.
5. ¿Cuál de tus personajes te ha resultado más desafiante escribir y por qué?
Los más difíciles suelen ser los que aparentan ser fuertes y tenerlo todo bajo control, porque normalmente son los que más se esconden. Me encanta escribir personajes con humor y carácter. Además, hay algunos que deciden independizarse de mí. Yo hago un esquema precioso y ellos dicen: «Sí, sí, muy bonito, pero vamos a hacer otra cosa» y al final termino obedeciendo como si fueran mis jefes.
Evelyn de la novela ¿Y si nos lo montamos juntos? Fue un completo desafío porque es un personaje un poco asocial sacado de una adolescente de las de ahora. De esas que cuando se levantan por la mañana te hacen pensar «¿La doy un beso o me escondo hasta que se espabile?».
6. ¿Cómo te documentas o preparas para escribir una novela romántica?
Leo mucho, busco información histórica, costumbres, ropas, lugares, expresiones… y luego entro en una espiral infinita de curiosidades absurdas. Empiezo investigando sobre bailes de época y acabo dos horas después leyendo como se viajaba en carruaje bajo una tormenta en 1812.
7. ¿Qué papel juegan los escenarios en tus novelas y cómo decides dónde ambientar tus historias?
Los escenarios para mí son como un personaje más. Me gusta que el lector pueda imaginar el lugar, sentirlo y meterse dentro de la historia.
Soy de las que cree que un buen escenario puede hacer mucho daño emocional. Un baile bajo las velas, una tormenta, una biblioteca…o una discusión romántica bajo la lluvia, que queda muy intensa, aunque luego en la vida real acabarías con un catarro bastante importante.
8. ¿Por qué Bree?
Empecé a mostrar mis historias en un foro y tenía que ponerme un nombre (supongo que el mío estaba ocupado). En ese momento estaba leyendo una novela, cuya protagonista se llamaba Bree. No imaginaba que alguien fuera a leerme más allá de mi círculo cercano. Me quedé con él cuando comencé a publicar porque me hacía ilusión que los lectores lo relacionaran con mis historias.
9. ¿Qué libro de tu autoría recomendarías a alguien que nunca ha leído tus novelas y por qué?
Depende mucho de lo que el lector busque. Si quiere romance histórico, «La tentación del príncipe», pero si busca algo más ligero y divertido, elegiría Chus y vino, bálsamo divino y la serie de los cuerpos especiales (Un Geo para mi body, Pon un Geo en tu vida,…). También me gusta mucho la de ¿Y si nos lo montamos juntos? Personalmente es una novela que me encanta, con un matrimonio forzado que al principio no se soporta, personajes imperfectos, emociones intensas y donde los lectores terminan diciendo «por favor, que alguien abrace a esta gente».
10. Un sueño que tienes y que desearías cumplir.
Llegar a mayor (más mayor) tranquila, feliz, rodeada de la gente que quiero y seguir escribiendo historias. Bueno… si además me toca la lotería, tampoco voy a rechazarlo.
11. ¿Qué proyectos futuros tienes y cómo pueden tus seguidores/as mantenerse al tanto de tus novedades?
Ahora mismo estoy haciendo un pequeño descanso de cara al público, aunque no sé cuánto durará. Este año quería ser capaz de autopublicarme para conocer también ese mundillo, y acabo de subir una historia por mi propia cuenta y riesgo: Todo lo que dejé atrás. Es algo para mí novedoso porque la ubico en los años 20 y cómo era la vida de una mujer en esa época. (Algo jodida, la verdad).
Pero mi cabeza va más rápido que mis manos, así que ideas no me faltan.
Para enterarse de novedades, publicaciones y pequeños adelantos, pueden seguirme en las redes sociales.
12. ¿Cómo planificas tu novela? ¿Eres escritora de mapa o brújula?
Creo que soy una mezcla peligrosa de ambas cosas. Empiezo siendo escritora de mapa, muy convencida, haciendo esquemas, anotaciones y pensando: «esta vez voy a tenerlo todo bajo control». Entonces aparecen los personajes, se rebelan y convierten mi precioso plan en humo. Así que termino escribiendo bastante a brújula. Sé hacia dónde quiero ir, pero el camino suele estar lleno de desvíos emocionales, diálogos improvisados y personajes secundarios que aparecen cinco minutos y luego exigen protagonismo.
13. Recomiéndanos un libro, una película y un cuadro.
Un libro: Cenizas al viento de Katlheen Woodiwiss, porque Alaina es de esas mujeres fuertes que afrontan el fututo, el presente y el pasado con valentía. La autora creaba la tensión romántica mejor que nadie.
Una película: Aquí varío mucho porque soy una fanática del terror y la acción. Pero para seguir la línea del romanticismo, voy a decir lo que para mí es un clásico: Calles de fuego.
Un cuadro: El beso, de Gustav Klimt, porque tiene algo elegante, romántico y melancólico al mismo tiempo y me recuerda a las portadas de muchas historias de amor.
14. ¿Alguna vez has basado a tus personajes o situaciones en personas o eventos de tu vida real? Si es así, ¿puedes contarnos alguna anécdota divertida o emotiva?
Sí, aunque nunca de forma exacta. Creo que todos los escritores robamos pequeños detalles de la vida real constantemente: una manera de hablar, una mirada, una frase absurda o una situación incómoda.
Y anécdotas…demasiadas. Una vez estaba escribiendo en una sala de espera que me llamaron varias veces y no respondí, porque mis protagonistas estaban teniendo un drama mucho más importante que la realidad. Creo que la gente pensaba que vivía en otra dimensión, y sinceramente, no iban tan desencaminados.
Otra fue cuando por equivocación un grupo de Geos, que iban a casa del vecino, me tiraron la puerta por error. De ahí saqué la novela de Un geo para mi body (ja, ja, ja). Todo muy loco, pero muy divertido. Aunque en aquel momento no lo fue.
15. Algo que te parezca interesante que sepamos sobre ti y al que no he hecho referencia.
Aunque escribo historias románticas soy bastante caótica en el proceso creativo. Puedo pasarme horas enteras buscando el nombre perfecto para un personaje y luego decidir el destino de toda la novela mientras hago la compra o cocino unos filetes. También tengo la costumbre de encariñarme con mis personajes. A veces termino una novela y siento algo parecido a despedirme de personas reales. Supongo que por eso me gusta tanto escribir, porque durante un tiempo esas historias se convierten en una pequeña vida paralela.
Como esta es la última pregunta, me gustaría añadir que ha sido un placer responder a esta entrevista y compartir un poco más de mi mundo.
Muchísimas gracias por el cariño, por leerme y por acompañarme en esta aventura literaria. Y a quienes todavía no se han animado con mis novelas… prometo romance, emociones, personajes con carácter y algún que otro suspiro dramático perfectamente intencionado.
¡Nos leemos pronto!
¿A que se ha hecho corto el tiempo? ¿No lo dije yo? ¡Si es un amor! De todas sus novelas, sería difícil elegir una en concreto. Sin embargo, me voy a mojar, soy muy valiente: Mi adorable bandido. ¡Tachannn…! Me flipan las novelas ambientadas en la España del siglo XIX, es divertida y tiene una lectura muy amena. Dejaré la reseña para otro artículo.
En definitiva, de Sandra Bree, te recomiendo cualquier novela porque está escrita con el corazón tan grande que tiene mi amiga y sus diálogos son tan chispeantes que te atrapan desde el principio. Anímate y ¡lánzate a leerlas! Recuerda dejar una reseña, las autoras agradecen muchísimo esas estrellitas amarillas, cuantas más mejor, porque hacemos que lleguen a más lectores/as, ayudan a subir la moral y a inventar más historias de amor por las que suspiramos.
Una última cosita antes de despedirme, agradezco a Sandra el tiempo que ha dedicado para responder a estas preguntas, sin ella no podría haber publicado este artículo tan guay. ¡Mil gracias!
