Feria Autopublicación en el Alamillo, Sevilla

En Eventos
mayo 20, 2023
3 min lectura

Imagina un soleado sábado de mayo en el Parque del Alamillo, en Sevilla. El aire estaba cargado de ese aroma a primavera que te recuerda que la vida es tan vibrante como un capítulo bien escrito de una novela romántica.

Marta y yo quedamos junto a un centro comercial, nerviosa y ansiosa porque era la primera vez que nos veíamos en vivo y en directo. Después de abrazarnos y con más nervios que un filete de cabeza de cerdo, emprendimos ilusionadas hacia nuestra primera feria con nuestros libros en el maletero, asándose de calor, porque los 35º o más no había quien los quitara, vamos que no hacía falta ninguna plancha para comer un buen serranito.

Cogimos nuestros bártulos y allá que íbamos ilusionadas hacia nuestro lugar con nuestras credenciales. Y allí estaba yo, rodeada de libros, entre susurros de páginas y miradas furtivas de lectores curiosos que paseaban por el parque.

Apenas llegamos, nos encontramos con un grupo de escritoras, todas con ese brillo en los ojos que solo se consigue después de haber sobrevivido a una maratón de escritura a las tres de la mañana, con una taza de café en una mano y el teclado en la otra.

No vendí ni un libro, tengo que reconocer, pero la experiencia fue inolvidable porque conocí a gente encantadora, que al igual que yo, eran autores autopublicados: Marta, Keka Dilano, Eva Galindo y muchos más escritores que teníamos mucho más en común que vender libros.

Además, estuvo muy animado porque coincidió con la final de la Copa del Rey entre el Real Madrid y el Osasuna. ¡Y hasta nos atrevimos bailar y cantar desde la lejanía, uniéndonos a sus voces!

Nos reímos, compartiendo nuestras anécdotas de escritoras. Hablamos de finales felices, de esos que te hacen suspirar y creer que el amor verdadero siempre encuentra su camino, incluso si tiene que sortear un par de malentendidos y alguna que otra ex tóxica en el proceso.

Terminamos el día intercambiando nuestras cuentas en las redes sociales. Fue un día lleno de risas, ideas y, por supuesto, un poco de marketing descarado. Porque, al final del día, todas sabemos que la escritura es solo una parte del trabajo; la otra es conseguir que nuestros libros lleguen a manos de los lectores ideales.

Con ese espíritu, me fui del parque sabiendo que había ganado nuevas amigas; porque, en el fondo, escribir es una forma de conectar, y cada lector nuevo es una oportunidad para enamorarse una y otra vez de nuestras historias.

 

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